Inicio » Reflexiones» Mariano Osorio

Mariano Osorio

Las mejores reflexiones en audio gratis, Espere que el audio comience.

Compartir en Facebook

Conoce mas de Mariano Osorio:

1.- Cuéntanos un poco, de cómo es que empezaste en los medios

Yo siempre he pensado que me inicié dos veces en la radio. La primera vez cuando era muy niño, de seis años, descubrí, que esto era lo que me apasionaba, lo que yo quería hacer el resto de mi vida o una buena parte de ella.

Alcanzar ese sueño fue fácil por dos razones. La primera, porque me inicié el día que descubrí esa, una radio que ocupaba una buena parte de mi día, mientras mi mamá trabajaba en la refinería, en Tula Hidalgo y volvía a casa para que comiéramos juntos y revisara tareas.

Muchos de mis compañeros en la primaria y en la secundaria veían televisión o hacían otras cosas, a mí me gustaba mucho la radio, escuchaba estaciones de la ciudad de México, así creo que comenzó verdaderamente esta aventura.

Empecé a tener cada vez más preguntas, más dudas, más inquietudes. Desde las más elementales e ingenuas que puede tener un niño, hasta las sofisticadas.

La segunda, fue cuando pisé por primera vez una cabina de radio. Esto ocurrió en el año de 1987 y desde entonces, nunca lo he dejado. Yo tenía entonces 17 años.

2.- ¿Fue esto en la ciudad de México?

No. Fue en Hidalgo. Abrían una estación de radio en Tula, por parte del gobierno.

Ya hay dos ahora, una privada y una del gobierno y ahí fue que empecé a trabajar.

Después vine a la ciudad de México a estudiar la carrera de comunicación, con una especialidad en radio. Los fines de semana seguí trabajando en Tula y entre semana además de estudiar, empecé a buscar trabajo. No lo encontré tan rápido como me hubiera gustado.

Pero encontré el mejor en una estación cultural, en el 760 de AM, eras “ABC radio, la estación de la palabra”. Yo no entendía como hoy “lo importante”, siempre valoré muchísimo ese trabajo, al grado que se convirtió en lo más importante en mi vida.

Era una estación cultural, en donde no se transmitían canciones, se transmitían cápsulas con distintos colaboradores que eran nuestros locutores, y cada uno tenía un tema en el cual era experto, teníamos 50 colaboradores.

Tú oías cápsulas de cinco minutos: Una de ciencia y tecnología, otra de derecho, alguna más de dinosaurios, otra de cultura popular, otra de literatura, de historia, de cine. Sin embargo, la estación no tenía audiencia.

Los colaboradores eran la crema y nata de la cultura y de la intelectualidad en México. Hablaba de literatura Juan José Arreola; de cultura popular Carlos Monsivais; de arqueología Eduardo Matos Moctezuma; de ciencia y tecnología José de Garrán junto con el ahora muy popular Enrique Ganem y el maestro Andrés Henestrosa y Sealtiel Alatriste. Así empezó el sueño.

Yo empecé como asistente de producción, después estuve en el área de noticias y esto fue abriendo una puerta que afortunadamente se ha ido haciendo cada vez más grande para mí.

Sigo teniendo cada vez más inquietudes y más dudas, más en número y más en peso; pero con la misma sinceridad y franqueza, amor y respeto a la radio, que cuando yo tenía seis años, por eso te digo que yo empecé dos veces en el medio.

3.- Hay personas, jóvenes que creen que para triunfar se necesita tener todas las facilidades a la mano y sobre todo en nuestra niñez y adolescencia. ¿Qué nos dices tú, en base a tu propia historia y experiencia?

Yo no fui de esas personas, o el que lo tuvo todo fácil, o todo a la mano.

Apellido rimbombante, o las grandes relaciones que me permitieran empezar a concretar mi sueño. Siempre que recapitulo un poco acerca de lo que ha pasado en mi vida, vuelvo al comienzo y vuelvo a la esencia de una familia humilde, modesta, absolutamente honesta y trabajadora, que empezó de cero.

Cuando mi papá vivía, nosotros teníamos una situación muy cómoda en el estado de Veracruz.

Después mi papá muere y sobreviene una serie de asuntos que tienen que ver con mi familia, con situaciones económicas y tuvimos que emigrar a Tula para volver a empezar.

4.- ¿Cuántos años tenías tú, Mariano, en ese entonces?

Tenía cinco años de edad.

Volver a empezar de cero, cada nuevo día es lo que a mí me ha marcado para siempre.

Hoy estoy dispuesto ha hacerlo, y ayer lo estuve dispuesto y mañana seguramente estaré dispuesto a volver a hacerlo. Eso es lo que a mí me ha dado la pauta “trabajar con una claridad mental, con fortaleza emocional, y con objetivos bien trazados”.
Yo pienso que el que sabe lo que quiere, sabe como lograrlo, aún sin tenerlo en un manual escrito. Y si lucha por ello lo va alcanzar. No se necesitan ni las grandes relaciones, ni todas las facilidades de un papá millonario para poder realizar tu sueño, cualquiera que este sea.

Habrá quienes lo consigan por esa vía, pero será el 0.01 por ciento de la población. Todos los demás tenemos que trabajar mucho, esforzarnos, entender con prudencia, con serenidad y con madurez, que cuando uno está estudiando y termina la carrera, después dice: “para ganar más voy hacer una maestría”.

Otros dicen: “como esta tan duro conseguir un trabajo, prefiero mientras estudiar un doctorado”. Lo que sucede entonces, es que tienen un doctorado, pero no experiencia.

Están esperando que alguien los reciba con alfombra roja, en cualquier empresa y les ofrezcan los grandes sueldos, porque saben mucho. Pero en realidad no han aplicado nada: Hoy pienso: “quién los va a contratar para que aprendan”.

La lógica es al revés. Si se está en la escuela, y se piensa: ¿Qué pueden hacer los demás por mí?, se esta empezando mal.

Si voy a ir a pedir trabajo a una empresa determinada, lo menos que debo saber es qué tipo de empresa es esa. Qué hace, qué produce, contra quiénes compite, qué cambios recientes ha registrado.

Si de verdad quiero hacer radio, debo conocerla. La radio es todo lo que hay en AM y en FM.

Quien verdaderamente entienda su sueño, lo crea y trabaje por él y además sepa qué es lo que quiere y empiece a hacerlo, tiene posibilidades de ser bien recibido.

No hay que esperar hasta que termine la carrera, sino desde antes.

5.- Mariano, muchos jóvenes piensan lo que estas diciendo. La carrera es indispensable y para eso se necesita dinero, pero sabemos que tú realmente empezaste a trabajar desde muy chiquillo. Esta es una lección que nos dice que con escasos recursos se puede triunfar?

Sí, el trabajo es un hábito, es una bendición, es una actitud de salud espiritual, mental y física de las personas. El trabajo es la puerta para el crecimiento y para el desarrollo. Yo empecé a trabajar desde mi más temprana edad.

Tenía siete años y mi mamá no quería. Te lo digo con franqueza, empecé a trabajar, no porque no tuviéramos para comer. Estábamos apretados, justos, pero estábamos bien.

“Tu única obligación”, me decía mamá, “es prepararte y estudiar”.

“Si tú no te preparas, nadie va hacer nada por ti”. “No tienes un papá que vaya hacer las cosas por ti”.

A mí me gustaba trabajar, porque entendí que era una manera de empezar a ser independiente, me gustaba ganarme mi dinero, pero no para gastármelo y comprarme chucherías y comérmelas y engordar y engordar, me gustaba darle regalos a mi mamá.

A veces, era una caja de galletas, otra era un perfume, de esos de los más baratos que vendían en el super. Empecé trabajando envolviendo cosas en el super. Lavé carros y haciendo de todo, pero nunca dejé la escuela.

Sabía que eso era mi tarea principal. Pienso que la disciplina, la formación y la independencia que el trabajo te da, es algo que uno tiene que valorar siempre y que no lo debe perder de vista.

6.- Mariano, como persona de éxito, quisiera preguntarte
¿Qué es para ti el éxito?

No es nada complicado, lo tengo muy claro, para mí el éxito es hacer lo que más me gusta en la vida. Es tener la libertad y la independencia, no solamente de hacer lo que más me gusta, sino de hacer sólo lo que me gusta.

Para mí eso es el éxito.

7.- Hay personas que piensan que hay que ir dejando a un lado ciertas prioridades, como la familia, sobre todo cuando tantos persiguen el éxito económico a como de lugar.
¿Qué significa la familia en tu vida?

Mi familia es el amor más sincero, más natural y más impactante que puedo llegar a sentir.

La llegada de mi hijo a mi vida cambió radicalmente mi manera de ver las cosas.

Hoy vuelvo a ver y a disfrutar la vida haciéndolo con los ojos de mi hijo.

Disfruto ver un avión en el cielo, un auto que arranca o hasta un elefante que aparece en la televisión.

Eso para mí no tiene precio, es mi motor, es mi energía, es mi fuerza.

8.- ¿Se puede realmente tener éxito cuando ese motor se deja a un lado y se le da prioridad a lo exterior, a lo material, a lo superfluo? ¿Se puede lograr un verdadero éxito?

Para mí no lo sería, yo no sé si hay alguien que pudiera estar de acuerdo conmigo y respetaría su punto de vista. Allá él.

Cuando te decía que mi familia es mi motor, que es mi combustible, es porque no solamente la parte que le da sentido a que yo trabaje con esta pasión enorme, independientemente de que sea, lo que más me gusta a mí, yo parto de la premisa de que, cuando yo trabajo tanto y hago lo que yo más disfruto, yo con eso tengo; con eso estoy perfectamente cubierto; eso me deja bien, me deja satisfecho.

Me gusta compartir y extender esta pasión hacia las personas que más me importan.

Entonces, claro que son una motivación, son una fuente de orgullo. A veces las cosas no salen como yo planeé. A veces salen mejor, otras ni si quiera salen, pero en uno y en otro caso la retribución que yo tengo al llegar a mi casa y ver a mi hijo corriendo hacia mí obligándome siempre a hincarme para que él se me lance y me dé un abrazo, eso es lo que a mí más me nutre y motiva a ser más creativo, más dinámico, a tratar de tener mi cabeza limpia y tratar de no albergar ningún tipo de rencor o de odio, de malos sentimientos contra nadie.

De verdad pienso, que el sol sale para todos y que quien más enseña, más aprende y que quien más da más recibe.

9.- ¿Qué valores estimas, crees que son importantes para la vida y por lo tanto debemos vivirlos congruentemente?

Yo creo que unos fundamentales, como es la solidaridad, con el que menos tiene, con el que más necesita, esto es la generosidad, el ser desprendido. Esto te permite tener la posibilidad de ser más grande y ser una persona con perspectivas más amplias del mundo, te da un mayor sentido.

Para mí, hay valores que son importantes, como la lealtad. Soy tremendamente leal a mí mismo, no me traiciono y no traiciono a nadie, por lo menos conscientemente. Yo te podría señalar, la honestidad como un valor fundamental, ser honesto contigo, con los demás, con tu trabajo, y por lo tanto ser congruente.

Cuando alguien un día, en un acto de ternura, haga algo, se desprenda de algo, o tenga una atención con alguien que a ti te importa por el aprecio que a ti te tiene, es por ejemplo un regalo maravilloso que nunca puedes olvidar, que siempre lo vas agradecer y que te va hacer mejor, eso te sensibiliza, te abre, te llega al fondo del corazón y te hace actuar en consecuencia.

10.- ¿Hasta dónde al hablar de los valores que son como las baterías del espíritu, hasta dónde nuestro crecimiento espiritual ayuda a que logremos el verdadero éxito?

Creo que un espíritu fuerte, sólido, te permite tener el temple que tú necesitas para afrontar las distintas pruebas que la vida te ofrece. La vida tiene altibajos y eso esta bien.
Siempre tiene uno la oportunidad de crecer, lo malo esta en que cuando uno se cae, debe levantarse con más energía, con más entereza. Esto no lo aprendes en los libros, te lo da tu formación, tus valores, tu fe.

Eso te lo da la energía que tú generas y que recibes cuando en un acto de humildad, te arrodillas en un altar, y le rezas a la virgen de Guadalupe, o le rezas a Dios, o bien te acercas a lo que de chiquito te enseñaba tu mamá “el ángel de mi guarda, mi dulce compañía”, que no lo olvidas y que por dentro te va fortaleciendo y te va llenando de luz.

Uno comete errores y debe reconocerlos, aprender de ellos. Pienso que quien sea capaz de fortalecerse internamente, de aprender de los demás, de aprender a leer las señales que Dios te va dando a través de otras personas, señales muy claras.

Cuando tú te das cuenta que te está hablando, que te está diciendo: ”esto sí, esto no”.

Cuando tienes una pregunta, una gran inquietud, llega alguien y en el comentario más casual, te da la respuesta a lo que tú te estabas preguntando, sabes que Dios te está abrazando y esa fortaleza interna, espiritual, es la que creo yo, que te ayuda también a abrir los ojos para ver si es muy importante.

11.- ¿Qué mensaje de espiritualidad y valores le darías tú, a los jóvenes?

Invitaría a los jóvenes a que dieran un paso al frente de la mano con el maravilloso acto de la generosidad.

A no ser sordos, ciegos, o insensibles ante las cosas que pasan a su alrededor, pero sobre todo a tener gratitud por las cosas tan bellas que hoy tienen la oportunidad de disfrutar.